Llevo desde 2004 preparando memorias técnicas para licitaciones, y hay una escena que se repite cada semana: un jefe de estudios me llama con un pliego encima de la mesa y la misma pregunta en la cabeza.
¿Merece la pena presentarse a este concurso?
Detrás de esa pregunta hay otras muchas. ¿Con qué baja se suele adjudicar este tipo de obra? ¿Cuánta gente se presenta? ¿Quién se lo lleva normalmente y a qué precio gana? ¿Este organismo ajusta mucho o poco? Durante años, responder a eso ha significado bucear a mano en la Plataforma de Contratación del Sector Público, expediente por expediente. Un trabajo lento, tedioso y que casi nadie tiene tiempo de hacer bien.
Por eso hemos construido LiciQ, el barómetro de la contratación pública de España, y lo hemos publicado en abierto en liciq.com. Es gratuito (de momento), se actualiza cada mes con los datos oficiales de la PLACSP y está pensado para lo que de verdad importa antes de una licitación: decidir con datos, no con intuición.
Qué es LiciQ y por qué lo hemos hecho
LiciQ es una radiografía del mercado de la obra y los servicios públicos en España. Coge los datos abiertos de la Plataforma de Contratación del Sector Público, los procesa y los convierte en algo que se lee de un vistazo: cuánto se licita, cuánto se adjudica, con qué baja, cuánta competencia hay y qué porcentaje de concursos queda desierto.
No es un buscador más de alertas. Es la foto del terreno de juego. La misma información que usamos internamente para asesorar a nuestros clientes cuando nos preguntan si un concurso vale la pena, ahora la tienes tú, abierta y sin registro.

Las cifras del mercado, de un vistazo
Lo primero que ves al entrar son las grandes magnitudes del periodo que elijas (últimos 2, 3, 4 o 5 años, o un año concreto). Cada cifra responde a una pregunta que se hace cualquier empresa antes de presentarse:
- Volumen licitado: cuánto presupuesto se ha puesto sobre la mesa.
- Importe adjudicado: cuánto se ha adjudicado realmente sobre los contratos ya resueltos.
- Baja mediana: el descuento del concurso típico. Y aquí va un matiz importante que explico abajo.
- Licitadores por concurso: cuántos rivales te vas a encontrar de media.
- Licitaciones desiertas: el porcentaje de concursos que se quedan sin adjudicar… que muchas veces son oportunidades que vuelven a salir.
| Por qué usamos la baja MEDIANA y no la media En el conjunto del mercado la baja mediana ronda el 10%, mientras que la media se dispara por encima del 27%. La media engaña porque unos pocos lotes adjudicados a precios extremos la disparan. La mediana —el valor del concurso que está justo en el centro— refleja mucho mejor el ajuste real al que te vas a enfrentar. Es el número con el que conviene trabajar. |
El mapa por comunidades y provincias
El mercado no se comporta igual en Madrid que en Teruel. LiciQ te deja ver el reparto por comunidad autónoma y bajar hasta el nivel de provincia, coloreando el mapa por la métrica que te interese: volumen, baja, competencia o desiertas.

El Explorador: busca cualquier licitación de la PLACSP
Si el barómetro es la foto de conjunto, el Explorador es la lupa. Reúne en un solo buscador las licitaciones, adjudicaciones, contratos menores y encargos a medios propios publicados en la PLACSP, con filtros pensados para constructoras.

Puedes buscar por objeto, organismo, empresa adjudicataria, número de expediente o CPV, y afinar por tipo de contrato, provincia, año, fecha de presentación de ofertas, importe y resultado. Con un clic aíslas solo obras, solo adjudicadas, solo desiertas o excluyes los contratos menores. Y cualquier selección la puedes exportar a CSV para seguir trabajándola en Excel.
Lo mejor de la aplicación es la velocidad del buscador, es posible filtrar licitaciones donde aparecen además los enlaces para llegar a la licitación para, por ejemplo, ver el informe técnico de corrección, PCAP u otros datos interesantes.
El efecto WOW: mira a tu competencia por dentro
Aquí es donde LiciQ deja de ser una curiosidad y se convierte en una herramienta potente. Escribe el nombre de un competidor —o de una empresa cliente— y verás su ficha completa: cuánto se le ha adjudicado, con qué baja gana, cuánta competencia se encuentra y qué organismos le dan trabajo.
Ahora imagina esa misma consulta aplicada a tus tres competidores habituales en tu provincia. En cinco minutos sabes quién ajusta mucho y quién no, a qué organismos va cada uno y en qué franja de baja se mueven. Esa información, antes de ofertar, vale oro.
Tu provincia, tu mercado
El barómetro nacional está muy bien para hacerte una idea, pero tú compites en un territorio concreto. Por eso cada provincia tiene su propia ficha. Como estamos en Zaragoza, te enseño la nuestra:

Aquí ya se ven cosas accionables. La baja mediana en Zaragoza (7,8%) está por encima de la media de Aragón (6,7%): se ajusta más. La competencia media es de 4,9 licitadores por concurso, algo menos que en el resto de la comunidad. Y un 7,1% de los concursos queda desierto: 352 licitaciones sin adjudicar que, muchas veces, vuelven a salir. Ahí hay oportunidades para quien esté atento.
Cómo sacarle partido en cuatro pasos
Si nunca has usado una herramienta así, este es el camino que te recomiendo antes de decidir si te presentas a un concurso:
- Mira el barómetro de tu provincia y tu tipo de contrato (obras, servicios o suministros). Fíjate en la baja mediana y en cuántos licitadores suele haber. Eso te dice a qué te enfrentas.
- Busca en el Explorador licitaciones parecidas del mismo organismo ya adjudicadas. Mira con qué baja se resolvieron y quién ganó. Si hay memoria técnica, puedes revisar los informes técnicos previos para tu estrategia de contenido.
- Consulta la ficha de los adjudicatarios habituales. ¿Ganan por precio o por técnica? ¿Con qué margen de baja se mueven?
- Decide con criterio: si el concurso pondera fuerte el juicio de valor y tus rivales ganan siempre por precio, ahí tienes una puerta abierta para diferenciarte con una buena memoria técnica.
Datos abiertos, honestos y gratis
Nos gusta ser transparentes sobre de dónde sale todo esto. Los datos proceden de la Plataforma de Contratación del Sector Público, publicados por la Dirección General del Patrimonio del Estado, y los procesamos con la herramienta OpenPLACSP. La cobertura actual es del 79,4% de los procedimientos, y lo indicamos siempre en la propia web junto a la fecha de actualización.
No hay letra pequeña: el acceso es libre, no hace falta registrarse y puedes usarlo tantas veces como quieras. Lo hemos abierto porque creemos que competir con información es más justo que competir a ciegas. Aunque es posible que en un futuro sea de pago.
De ver el mercado a ganar el concurso
LiciQ te dice dónde están las oportunidades y cómo se mueve tu competencia. Pero cuando el pliego pondera el juicio de valor —el proceso constructivo, la programación, las mejoras—, los datos no rellenan el sobre 2 por ti. Ahí es donde entramos nosotros.
En JyRingenieros llevamos más de 20 años redactando memorias técnicas para licitaciones y hemos quedado entre los tres primeros clasificados en el 71,68% de las que hemos presentado. Si LiciQ te ha ayudado a detectar un concurso que merece la pena, nosotros te ayudamos a ganarlo con una memoria que te diferencie del resto.
¿Tienes un concurso entre manos?
Preguntas frecuentes
¿LiciQ es gratis?
Sí. El acceso al barómetro y al Explorador es libre y no requiere registro por ahora. Los datos se actualizan cada mes.
¿De dónde salen los datos?
De los datos abiertos de la Plataforma de Contratación del Sector Público (PLACSP), publicados por la Dirección General del Patrimonio del Estado y procesados con OpenPLACSP. La cobertura actual es del 79,4% de los procedimientos.
¿Puedo ver los concursos de mi provincia?
Sí. Cada provincia y cada comunidad autónoma tienen su propia página, con volumen, baja mediana, competencia y porcentaje de desiertas. Además, el Explorador permite filtrar por lugar de ejecución.
¿Qué diferencia hay entre baja media y baja mediana?
La media se ve muy afectada por unos pocos contratos adjudicados a precios extremos y tiende a exagerar el ajuste. La mediana representa el concurso típico, por eso es la referencia que recomendamos usar al preparar una oferta.